El proyecto de Uruguay de legalizar la marihuana, pionero en una Latinoamérica donde la guerra contra las drogas lanzada hace cuatro décadas causa decenas de miles de muertos, desató controversias este jueves en América Latina. El primero en reaccionar fue el presidente Guatemala, el ex general Otto Pérez, que fue el primer jefe de Estado en ejercicio en la región en pronunciarse a favor de una legalización de producción, comercialización y consumo de las drogas. Su portavoz indicó que “los países tienen que buscar nuevas rutas para combatir el narcotráfico de una forma más eficiente y reducir el impacto de violencia que provocan las organizaciones criminales”.

Aunque las nuevas sustancias psicoactivas plantean un desafío a los regímenes existentes de control de drogas, su aparición ofrece también la oportunidad de probar nuevos enfoques legislativos y normas.

Un proyecto conjunto de TNI y la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA)

"Promoción de una política de drogas más humana y efectiva en América latina"