Aumentan las protestas en el sur de Holanda por la introducción del “pase de marihuana”. A partir del 1 de mayo, los coffeeshops de las ciudades sureñas del país sólo pueden vender marihuana y hachís a residentes en Holanda en posesión de una tarjeta especial. La venta a turistas extranjeros está prohibida. En Maastricht, 12 de los 13 coffeeshops cerraron sus puertas como signo de protesta.

La hoja de coca se ha usado con muchos fines, cada uno de ellos al servicio de distintos intereses y agendas.

Un proyecto conjunto de TNI y la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA)

"Promoción de una política de drogas más humana y efectiva en América latina"