Es innegable que el tráfico viene sufriendo fuerte impacto con la ocupación de los cerros y la posterior implantación de las UPP, las Unidades de Policía Pacificadora. Sin verdaderas reformas estructurales las medidas serán inevitablemente limitadas. Además, existe otro fenómeno de violenta criminalidad que apenas es mencionado por las autoridades de Río: las milicias, es decir, los grupos paramilitares integrados por policías y por bomberos que controlan la mitad de las favelas locales. Por más que sea cierto que muchos “milicianos” están presos, no se ha visto ninguna acción concreta sobre los territorios que controlan y someten con una ferocidad por lo menos similar a la de los narcotraficantes.

La hoja de coca se ha usado con muchos fines, cada uno de ellos al servicio de distintos intereses y agendas.

Un proyecto conjunto de TNI y la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA)

"Promoción de una política de drogas más humana y efectiva en América latina"